¿Buscas dentista en Lleida? En Pedrol Mairal te damos 2 opciones.

¿Buscas dentista en Lleida? En Pedrol Mairal te damos 2 opciones.

Si buscas un dentista en Lleida debes saber que hay un gran nombre de especialistas con una gran profesionalidad. En esta línea, si llevas tiempo sin ir a ver a un odontólogo ya es hora de que dejes tus miedos atrás y pongas tu boca en manos de unos buenos profesionales. Recuerda que pese a que ya tengas una edad tus dientes deben acompañarte toda la vida y por tanto, requieren de una limpieza diaria y unas atenciones especiales para que estén en buenas condiciones.

Es imprescindible visitar al odontólogo al menos una vez al año y realizarse una higiene bucal. Aunque no tengamos dolor ni sensación de tener sarro, comemos muchas veces al día, y los restos de comida que no eliminamos con el cepillo y la seda dental quedan retenidos entre los dientes y con los días se petrifican y quedan fuertemente agarrados a los dientes, una vez convertidos en sarro, ya sólo pueden eliminarse mediante una higiene buscar en el dentista.

Cuando no llevamos un buen cuidado de nuestras encías, suelen sangrar durante el cepillado e incluso espontáneamente, eso es señal de que están inflamadas y por lo tanto enfermas.

Los fumadores no sangran, a pesar de tener enfermedad bucal, ya que el tabaco lleva unas sustancias que impiden el sangrado.

Esto es grave porque las encías no duelen, con lo que no sabemos que estamos sufriendo esta enfermedad, y las bacterias del sarro acaban comiéndose el hueso que soporta los dientes, los dientes se mueven y se caen.

Por último y más peligroso las bacterias se difunden por el torrente sanguíneo hasta otras zonas del cuerpo cómo el corazón, pudiendo causar graves daños.

Miedo a los odontólogos

Entre algunas personas de corta edad así como otras que superan la madurez existe el temor a los dentistas. Este sentimiento hace que estos individuos puedan llegar a sufrir temblores o incluso problemas de ansiedad ante la perspectiva de tener que acudir a un centro dental. Para combatir esto, el primer paso que debemos hacer es contárselo a nuestro dentista de confianza. De esta forma, este especialista nos ayudará a mantener el control de la situación en todo momento y tomar las medidas adecuadas. 

En Pedrol Mairal disponemos del servicio de sedación consciente para los pacientes más aprensivos, pudiendo realizar así, todos los tratamientos en una sola cita, y sin que el pa ciente sufra estrés alguno.

Pánico al dolor

Existe un cierto número de gente que no tiene miedo al dentista. No obstante, tienen una profunda aversión al dolor y por ello, deciden no acudir a ninguna clínica.

Esta decisión, no soluciona nada ya que aquello que provoca el dolor no es el tratamiento del profesional sino el mal estado de la dentadura del paciente.

En nuestra clínica somos conscientes del miedo que sufren los pacientes, por ello estamos profundamente sensibilizados y ofrecemos servicios para no sufrir jamás.

Entre ellos, estamos en continua conversación con el paciente para que sepa y entienda lo que se va a hacer y lo que va a sentir (nunca dolor) , en todos nuestros tratamientos colocamos una crema anestésica , antes de tener que infiltrar la anestesia, para no sentir el temido “pinchazo”. Disponemos de las agujas más finas para junto con la crema, no sentir nada de nada.

Si es de los que no pueden controlar los nervios, mediante la sedación consciente, no se enterará de nada, a pesar de estar despierto en todo momento.

Tampoco tendrá mal recuerdo ya que no se genera estrés en ningún momento.

No tener ninguna molestia

El hecho de no tener ningún tipo de dolor no significa que una dentadura esté sana o en perfecto estado. Algunos pacientes se les descubren dolencias o infecciones durante limpiezas o revisiones rutinarias que ellos ni sabían que tenían. En este sentido, es precisamente cuando el individuo no experimenta ningún dolor cuando es un buen momento para que este se someta a un tratamiento específico. Además, pueden salirle más baratos los cuidados que cuando empiece a notar molestias en sus piezas dentales, y que en ese caso, el problema está más avanzado y necesita soluciones más complejas.

¿Es caro ir al dentista?

Otro grupo de personas argumenta que acudir a una clínica dental es muy caro para su bolsillo y por eso deciden no visitar a un especialista.

 Esta decisión es un gran error, ya que en la mayoría de los casos los tratamientos más costosos están relacionados con pacientes con problemas dentales serios o que tienen un mantenimiento deficiente de su dentadura.

Además, una vez el paciente va avanzando en su tratamiento va notando un aumento en su calidad de vida y tiene un mejor estado de ánimo.  Lo cual demuestra que invertir en salud es siempre una buena opción.

Vergüenza a volver a una consulta

Algunos pacientes por diferentes cuestiones llevan un tiempo sin acudir a hacerse una revisión o una limpieza bucal.

 Este hecho, les hace pensar que aunque quieran acudir a una clínica ya es tarde para ellos.

Nada más lejos de la realidad, si se trata de la salud bucodental siempre se pueden tomar medidas ante cualquier tipo de dolencia, y en cualquier momento!

Siempre es un buen momento para empezar a cuidarse! ¡Cuando esté fatal ya me lo quitaré todo y me lo pondré nuevo!

Grave error! Nada que sustituya su dentadura va a ser mejor que sus dientes, por muy nuevo que sea! Ni si quiera los implantes. Nuestros dientes estan genéticamente pensados para durar toda la vida, cualquier substituto no será tan bueno ni tan duradero, por ello debemos cuidarlos y mantenerlos siempre, por muy mal que nos parezca que estén.Os animamos a hacer una revisión gratuita sin compromiso, para averiguar en qué estado esta su boca y qué se puede hacer para garantizar que nos dure toda la vida.

Mala experiencia con un dentista

Un buen nombre de personas con fobia a acudir a un especialista en salud bucodental es debido a que en el pasado se sometieron a un tratamiento que fue doloroso o no se sintió a gusto. Par cambiar esta dinámica, es preciso mantener una relación duradera con nuestro dentista de confianza. De esta forma, las revisiones se convertirán en un hábito saludable más que un proceso rutinario al que temer.  

Primera visita para pacientes con miedo

Si ya has decidido

acudir a tu primera revisión, no dudes en tomar algunas precauciones para que te sientas lo más cómodo/a posible el día de pasar por consulta:

  • Acude en persona a reservar tu cita: Una buena forma de perder el miedo, es ver el centro dental al que vas a acudir. De esta forma, podrás conocer tanto el personal como las instalaciones.
  • Llega a tu hora: Llegar muy pronto puede hacer que le des demasiadas vueltas a visitar a tu odontólogo. Si quieres estar tranquilo ven a tu hora y así evitas la ansiedad o los nervios.
  • Tómatelo con calma: La primera visita es una toma de contacto así que no esperes resolver todos tus problemas el mismo día. Con paciencia y buenas acciones conseguirás los resultados que deseas.
  • Habla con tu dentista: Explica tu situación y aquello que te preocupa a tu odontólogo y este tratará de hacer la visita lo más agradable posible. Una vez superada la primera visita el resto de veces que vengas a la clínica te parecerán un desafío menor.
  • No mientas: En ocasiones, por miedo o por vergüenza algunos pacientes deciden mentir. No obstante, el experto te está tratando para mejorar tu salud y tu calidad de vida por lo que no hay razón para mentirle u ocultarle algún dato relevante.
  • Relájate: Recuerda que estás haciendo algo bueno para tu salud y te encuentras en buenas manos así que no hay nada que temer.
  • Si no consigues frenar tus temores pídele a tu odontólogo que te deje escuchar tu música con los auriculares puestos. De esta forma, lograrás abstraerte más fácilmente y controlar mejor tus emociones.

No le pases el miedo al dentista a tu hijo/a

Como buen padre/madre seguro que quieres lo mejor para tu pequeño/a y que disfrute de una buena salud. Para ello, es necesario que reciba cuidados específicos de un experto en salud bucodental desde bien pequeño/a y si quieres que esto sea posible debes dar ejemplo.

Los más pequeños imitan los comportamientos de sus mayores y si él o ella detectan que sientes miedo o desconfianza hacia los dentistas ellos reproducirán este sentimiento en un futuro. Si quieres parar esto te toca a ti dar el primer paso y empezar a visitar a tu odontólogo, te ayudaremos a mejorar tu calidad de vida.