HIGIENE

Una buena higiene dental puede evitar problemas como caries, sarro, halitosis y enfermedades periodontales entre otras. Es aconsejable uno cepillado después de cada comida y una revisión dos veces al año.

La limpieza dental consiste en la eliminación de la placa bacteriana, depósitos de sarro, restos alimentarios y manchas que se acumulan sobre los dientes. El objetivo es evitar la aparición de caries y otros problemas en encías y huesos. Puede realizarse, según el caso, con instrumentos manuales o con ultrasonidos y otros instrumentos.

Tanto para niños como por adultos saber la importancia de una buena higiene bucal y los problemas que comporta el no tenerla. Caries, inflamación de encías, dolor… En el caso de los niños, los padres son los primeros que tienen que inculcar un hábito en el cepillado de los dientes seguido de unas revisiones periódicas en el dentista.

Higiene dental

Una de las tareas más relevantes que podemos realizar para tratar de tener una boca sana es realizar un mantenimiento preventivo después de cada comida. Para tener una buena higiene de nuestras piezas dentales es vital no solamente cepillarnos los dientes de forma concisa sino que esta tarea debe ir acompañada del uso de hilo dental y de un buen enjuague bucal.


¿Cómo se hace una buena limpieza bucal?

Para poder hacer un mantenimiento en condiciones de nuestra boca hay que seguir estos pasos:

  • Cepillarse los dientes: Primero de todo, hay que inclinar el cepillo de dientes en un ángulo de 45 grados y situarlo encima de las encías superiores y realizar un movimiento que vaya de arriba abajo y de abajo arriba sobre las piezas dentales y las encías. Esta acción también hay que realizarla en los dientes y las encías inferiores. Una vez en la zona de masticación, debemos realizar movimientos cortos y en horizontal. Por último, hay que cepillar suavemente nuestra lengua para combatir las bacterias.
  • El hilo dental: Se emplea para hacerlo pasar entro los dientes que es donde se acostumbran a concentrar los restos de comida. Para utilizarlo, corta una cantidad generosa de hilo y átalo a los extremos de tus dedos índices. A continuación, realiza movimientos en zigzag sin hacer mucha fuerza.
  • Elixir bucal: Existen diferentes tipos de enjuague bucal pero es recomendable que escojas uno que esté hecho sin alcohol, ya que este componente puede resecar la piel de la cavidad bucal. Para utilizarlo hay que ingerir una pequeña cantidad de este líquido y aguantarla en la boca durante un minuto. Cabe recordar, que no es necesario rebajar el elixir con agua si un profesional médico no indica lo contrario.

¿El cepillo eléctrico mejora nuestra higiene dental?

Los cepillos manuales permiten que el usuario pueda llegar a hacer una buena limpieza de sus dientes. No obstante, el cepillo eléctrico presenta algunas cualidades bastante interesantes para nuestra boca:

  • Control de la fuerza: El cepillo eléctrico permite controlar la intensidad con la que limpiamos nuestros dientes y sobretodo las encías. De esta forma, conseguiremos evitar que una fricción sobre estos tejidos pueda desembocar en que acabemos sangrando.
  • Más acceso: Diferentes estudio señalan que el cepillo eléctrico nos permite llegar a algunas zonas donde su versión manual no puede. Además, permite eliminar la placa con menos esfuerzo y dedicando el tiempo justo y necesario a la limpieza ya que contienen un temporizador.

¿Cuándo debo reservar cita con el higienista?

Es recomendable que acudas a tu higienista como mínimo una vez cada 6 meses. Este profesional a parte de dar apoyo a tu odontólogo durante las revisiones también puede realizar limpiezas bucales en profundidad e impartir conocimientos específicos sobre técnicas de cepillado y en materia de prevención de la pérdida del esmalte dental.